25 junio, 2020
9 situaciones en la que tu empresa podría necesitar un abogado

9 situaciones en la que tu empresa podría necesitar un abogado

Son muchas las empresas que no dan a la gestión fiscal y contable la importancia que deben, lo que se traduce en la mayoría de casos en errores que podrían ocasionar problemas legales graves que pueden afectar a la viabilidad y a la reputación de una empresa.

Por eso, si cuentas con un negocio o empresa es importante que busques a buenos y recomendados abogados laborales, por si se te llaga a presentar un problema legal, ya que muchas veces no sabemos cómo actuar ante una situación legal y terminamos perdiendo más de lo imaginado, cosa que no es buena ni para nosotros ni para la reputación del negocio.

En la actualidad tener un buen abogado puede ser la solución para resolver problemas legales de todo tipo. Desde personales o de índole laboral hasta asuntos administrativos. Incluso pequeñas dudas legales que por falta de conocimiento no llegamos a saber resolver.

De hecho, el equipo especialista de TuAppbogado.es recomienda buscar un asesor legal para empresas que pueda apoyarte con actividades como:

  • Diseñar una estructura empresarial con la cual puedas evitar problemas jurídicos y acceder a beneficios legales y fiscales.
  • Que te brinde una opinión jurídica ante la presentación de cualquier problema legal.
  • Que una vez presentado el problema, pueda representarte ante terceros y las autoridades.

Siempre piensa que ninguna empresa está exenta de necesitar asesoría legal para el desempeño de alguna de sus funciones y que, por ejemplo, contar con un especialista en materia podría salvarte de alguno de los siguientes casos:

Los 9 problemas legales más comunes que tienen las empresas

1. Multas fiscales

Dentro de los problemas legales más comunes por una errónea gestión fiscal y contable, se sitúan en primer lugar las multas fiscales, que llegan principalmente porque se ha cometido algún error al diseñar la estrategia fiscal de la empresa.

Ya sea por no rendir con las correspondientes declaraciones de impuestos, por no dar de alta las obligaciones fiscales o el domicilio fiscal, una empresa puede enfrentarse a importantes multas por el incumplimiento de sus obligaciones fiscales, e incluso cometer algún delito fiscal que podría complicar enormemente la situación de la empresa tanto a nivel legal, como financiero.

Por eso, es recomendable que la estrategia fiscal de tu empresa sea diseñada por tu contador, con la participación activa de tu abogado. La coordinación entre ambos puede evitar que te impongan multas, por ejemplo, por no rendir tus declaraciones de impuestos, no dar de alta tus obligaciones fiscales o tu domicilio fiscal.

2.      Afectación del patrimonio personal

También es habitual que por una mala gestión financiera y jurídica, muchos empresarios vean afectado su patrimonio personal, debido a la aparición de algún problema de gestión empresarial.

Para evitar que esto ocurra, es necesario que al definir la estructura legal de la empresa se lleve a cabo una separación financiera entre la propia empresa y el patrimonio del empresario.

3.      Incumplimiento de pago de los clientes

¿Qué pasa si no te paga un cliente? Sencillamente, el incumplimiento de los clientes puede paralizar tu empresa, al no tener el flujo de efectivo necesario para continuar con tus actividades.

Para prevenir el incumplimiento de tus clientes debes realizar dos acciones: analizar si tu cliente es digno de crédito y elaborar un contrato. Si a pesar de ello el cliente no te paga, deberás realizar el cobro judicial o extrajudicial. Aquí, cabe destacar, que el éxito de una demanda dependerá de la elaboración del contrato adecuado.

4.      Incumplimiento de proveedores

Cuando planeamos nuestro negocio, una de las primeras acciones es encontrar a los proveedores adecuados. En cuanto a esto, es común que nos enfrentemos a problemas con los proveedores, por ejemplo, que no entreguen su producto o servicio o que no lo hagan a tiempo, o bien, que sea de una calidad y cantidad diferente a las acordadas. Por ello será necesario firmar un contrato elaborado por un especialista, en el que se detallen las características del producto o servicio, con la finalidad de que tengas una base clara para poder reclamar el cumplimiento o, incluso, demandar.

5.      Revisión y redacción de contratos

Los contratos son un elemento muy importante en el seno de una empresa, por lo que es necesario que estén perfectamente redactados y no cometer errores, ya que al aparecer discrepancias es cuando los contratos adquieren su verdadera dimensión.

No hay que olvidar que un contrato se redacta para resolver un posible problema que pudiera presentarse en el futuro, por lo que es importante revisarlos tantas veces como sea necesario para asegurarse de que todo esté correcto, y así no sufrir una demanda por parte de un empleado, cliente, proveedor, etc.

Contar con los servicios de una asesoría laboral se muestra como una clara ventaja en este punto, ya que será un grupo de asesores con una amplia experiencia los que se encargarán de redactar los contratos de la empresa, ofreciendo además todo el asesoramiento necesario.

Muchas personas dedicadas al coaching empresarial recomiendan que se realice una separación financiera entre tu empresa y tú mismo, por ejemplo, asignándote un sueldo y controlando los gastos de tu empresa. Dicha separación no sólo debe ser financiera, sino jurídica, de forma tal que, ante algún problema derivado de tu gestión empresarial, sólo se vea afectado el patrimonio de tu empresa y no tu propio patrimonio.

Para evitar lo anterior, un abogado societario es ideal para definir la estructura legal de tu negocio, poniendo a salvo tu patrimonio.

6.      Denuncias por parte de empleados

Las denuncias por parte de los empleados están a la orden del día en el seno de las empresas, especialmente durante los últimos años, ya sea porque no se han cumplido las condiciones contractuales pactadas, porque se ha producido un despido de manera inadecuada, por recibir un mal trato en el puesto de trabajo, etc.

Las razones son muchas, y en un gran número de casos coincide que las denuncias de los empleados llegan debido a una gestión fiscal y contable ineficaz por parte de la empresa.

Por eso mismo, aunque los especialistas en el área recomiendan que la búsqueda de empleados sea realizada por personas que puedan determinar las características del puesto, a la hora de contratarlos, esta más bien debe ser una tarea de tu abogado, debido a que la forma en que se realice puede ahorrarte mucho tiempo y dinero en caso de demandas laborales.

De esta forma, lo mejor es contar con un abogado que se encargue de la gestión laboral (contratación, despidos y demandas, entre otras) de tu empresa, ya que de ello puede depender que termines una relación laboral sin responsabilidad para tu empresa o que lo hagas pagando mucho dinero.

7.      Reclamaciones de clientes

Durante la ejecución de tus actividades empresariales puede darse el caso de que uno de tus clientes esté inconforme con el producto o servicio recibido; para evitar esto, lo mejor es que blindes tu relación con el cliente a través de un contrato.

Si no firmaste contrato y tu cliente reclama algo diferente a lo acordado, lo más seguro es que pierdas a tu cliente, pues tendrá la sensación de que no cumpliste. Además, este podría demandarte o presentar quejas como consumidor.

En cambio, si firmaron un contrato, será suficiente con leer el mismo y aclarar el malentendido, pues servirá para delimitar los derechos de tu cliente y tus obligaciones con él.

La necesidad de realizar un contrato con los clientes depende del giro de nuestro negocio: no se requiere para vender una ensalada, pero es indispensable si tu producto tiene un costo alto o si prestarás algún servicio. Además, la firma de un contrato muestra formalidad a tus clientes.

8.      Multas por una mala gestión de los datos de clientes

Desde que entrase en vigor el nuevo Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), las empresas deben tener especial cuidado a la hora de tratar los datos de terceros, ya que de lo contrario podrían recibir sanciones económicas de hasta 20 millones de euros, o del 4% de la facturación anual de la empresa.

Aunque el RGPD lleva más de un año en vigor, la realidad es que a día de hoy son menos del 30% las empresas que han tomado medidas necesarias para cumplir la normativa, lo que ya ha provocado que el incumplimiento de la protección de datos se haya convertido en uno de los problemas legales más comunes de las empresas en el último año.

Si no administras adecuadamente los datos de tus clientes, los transfieres ilegalmente a terceros o no tienes un aviso de privacidad de datos personales, te expones a recibir una multa por parte del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI).

Por eso, para evitar lo anterior, es necesario que obtengas la asesoría adecuada para gestionar los datos personales de tus clientes.

9.      Problemas relacionados con el uso de marcas y patentes

La marca es el conjunto de signos visibles que distinguen tus productos o servicios de otros de la misma especie, mientras que la patente es el registro que se realiza de tus invenciones con aplicación industrial. En este caso, podrías enfrentarte a que otras empresas intenten usar tu marca o invenciones de forma ilegal.

Si realizas los registros de marca y patentes respectivos, podrías evitar muchos dolores de cabeza a futuro. Además, en el caso del registro de tu marca, se trata de un paso previo para que puedas franquiciar tu negocio.