Las especies de crustáceos que más se cultivan son los langostinos, incluidas algunas especies tropicales, la langosta, el bogavante, el camarón y distintos tipos de cangrejo. Todos ellos se nutren con una dieta muy amplia, aunque son básicamente carnívoros. Debido a tales hábitos alimenticios y a que periódicamente mudan el caparazón y quedan desprovistos de toda protección durante cierto tiempo, se dan frecuentes casos de canibalismo.
Hay que mantener a los animales en una densidad de cultivo no muy alta, por lo que se requieren grandes superficies para su reproducción. Es necesario proporcionarles alimento abundante (trozos de otros crustáceos, pescados y moluscos). Se cultivan en estanques poco profundos, con una capa de arena en el fondo donde se entierran durante el día, y requieren oxigenación.
En la actualidad la acuicultura centra sus actividades en áreas prioritarias tales como: Seguridad alimentaría y disminución de la pobreza, certificaciones de calidad orientadas al consumidor, desarrollo de recursos humanos (educación, investigación, etc), aspectos medioambientales, desarrollo de políticas institucionales, y coordinación de información.