10 mayo, 2018
Barcelona, la capital del lujo del Mediterráneo

Barcelona, la capital del lujo del Mediterráneo

En este blog siempre nos hemos interesado por la procedencia de las empresas que componen un tejido industrial o un sector determinado. Lo cierto es que esa procedencia es un factor elemental, muy importante, dentro de todo aquello que engloba una empresa. Esa procedencia lleva inherentes unos valores culturales o sociales que la empresa comparte con la ciudad o con el país de la que procede o en la que tiene oficialmente su sede social.

En España tenemos muchas empresas que se caracterizan principalmente por tener inherentes unos valores que están directamente asociados a los que tiene la ciudad a la que pertenecen. Uno de los mejores ejemplos es la ciudad de Barcelona y el hotel de lujo Mercer House Boria Barcelona. ¿Qué es lo que guardan en común una y otro? Es precisamente el hablar de lujo lo que provoca dicha unión. Barcelona es, después de Nueva York, la segunda ciudad más lujosa del mundo. Y un hotel como del que acabamos de hablar es la mejor representación de ello.

Que Barcelona es la segunda ciudad más lujosa del mundo no es una mentira. Es la conclusión de un estudio del que se hizo eco el diario La Vanguardia en abril del año pasado. Sólo Nueva York es la ciudad que está por delante en cuanto a número de reservas en lo que respecta al turismo de lujo. Y es que Barcelona supera con creces a ciudades de la entereza de Roma, Florencia, Venecia, París, Ámsterdam, Dublín, Copenhague y Viene. Ahí es nada.

Pero, ¿por qué gusta tanto visitar una ciudad como Barcelona entre los turistas de lujo? Es evidente que tienen que existir motivos que vayan más allá de la simple presencia de establecimientos de lujo. Como esos los hay en todas partes. El portal web api.com los resumió en cinco puntos:

  • El clima, que sin duda es inigualable. Cerca del mar Mediterráneo, cálido en verano y templado en invierno.
  • El estilo de vida tan cosmopolita que imprime la ciudad, algo que no pueden ofrecer todos los lugares de España y que otorga a Barcelona un aire diferente al de sus competidoras nacionales.
  • Un entorno cultural que es ciertamente envidiable y que llama la atención de todos y cada uno de los apasionados al arte. Y no sólo por el hecho de que exista en la ciudad una instalación de primer nivel en el ámbito arquitectónico como lo es la Sagrada Familia.
  • Un entorno natural ciertamente espectacular, con el mar, la sierra de Montserrat y paisajes inigualables en muy poco espacio.
  • Un ambiente internacional extraordinario. No cabe duda de que Barcelona es la ciudad más europea de España y lo va a seguir siendo en el futuro.

Barcelona, una ciudad a la que volver y en la que residir

Son muchas las personas que se sienten atraídas por la magia de una ciudad del estilo, del clima, del tamaño y de la ubicación de Barcelona. Es una ciudad situada en un lugar privilegiado del mundo y a la que el hombre y la naturaleza le han dotado de unas características que ciertamente parecen inalcanzables para otras ciudades. La Ciudad Condal es una urbe que no sólo tiene su espectacular clima, sino un entorno cultural increíble y un paisaje alucinante.

Son estos solamente varios de los motivos que a la gente le empujan a acudir a Barcelona y a hacer de ella una ciudad de auténtico lujo. Muchos de los que la visitan por primera vez termina decidiendo que Barcelona bien merece una segunda visita cuando no una estancia prolongada en la ciudad. Y es que la capital catalana es una ciudad que hipnotiza por una inmensidad de factores que es imposible relatar en un artículo de estas características.

El futuro parece diseñado para ciudades como Barcelona. La ciudad cada vez atrae a más y a más turistas a una ubicación hecha por y para el lujo. Sólo Nueva York supera en ese sentido a Barcelona. Superar a la enorme ciudad estadounidense es cierto que parece algo utópico, pero estar por delante de urbes que, como Milán, destacan por el gran lujo de algunos de sus barrios es todo un logro para una de las capitales del Mediterráneo.