17 mayo, 2018
Aumenta la productividad en la empresa con una buena luz

Aumenta la productividad en la empresa con una buena luz

Siempre me ha fascinado enormemente ese pensamiento de los estudiantes de que opositar es la mejor opción. Seamos realistas, lo es, pero no podemos vivir en un país en el que la mayoría de las personas son funcionarios. De hecho, en España siempre está el debate de que los autónomos trabajan para pagar los sueldos y beneficios de los funcionarios.

Sea o no verdad la última afirmación, la realidad es que ser funcionario es una de las profesiones más deseadas por la mayoría de las personas. Un sueldo fijo, estabilidad laboral, posibilidades de ascenso, y flexibilidad son solo algunas características de ser funcionario. Aunque no todos los funcionarios tienen los mismos flujos de trabajo. Por ejemplo, nunca he visto a alguien más atareado que un Abogado del Estado, que encima tiene que luchar porque les paguen dietas.

Si hablamos de flujo de trabajo, estamos ante un momento en el que parece que estamos importando de Estados Unidos esa vieja costumbre de trabajar hasta la extenuación. Tras la crisis, y durante la misma, se vendió muy bien el tema de ser emprendedor y de que tienes que luchar por tus sueños.

No me malinterpreten, apoyo a los emprendedores y a aquel que lucha por lo que quiere. Pero no es tanto las horas que trabajas si lo mucho que lo aprovechas. Yo todavía recuerdo como en grupo la diferencia en las notas entre la gente que estudiaba en grupo y la gente que decidía estudiar sola.

Ser productivo es, hoy más que nunca, una necesidad. El tiempo de trabajo libre que tenemos parece que sea cada vez menor, ya sea porque se nos pide trabajar más, o porque tenemos muchos planes que llevar a cabo. Por eso, lo mejor es que cuando nos ponemos a trabajar, tenemos que enfocarnos en lo que estamos haciendo para acabar lo antes posible.

Hay muchas maneras de mejorar nuestra productividad, pero una manera que no es muy conocida es mejorando la iluminación. En el artículo de hoy vamos a hablar de cómo mediante la iluminación podemos mejorar nuestro flujo de trabajo, esto es interesante sobre todo en las oficinas.

Consejos para aumentar la productividad con la iluminación

Un buen diseño, mientras tanto, consolida el sistema de iluminación con las necesidades visuales y psicológicas de los empleados. Tomando en cuenta las recomendaciones del IESNA (Illuminating Engineer Society of North America), Havells-Sylvania brinda algunos consejos para lograr una correcta iluminación en la oficina.

Procurar un uso pleno de la luz natural que entra por las ventanas, puertas o tragaluces. No obstante, hay que considerar que la iluminación debe ser natural y artificial, teniendo en cuenta que los rayos solares no deben llegar de manera directa sobre la superficie de trabajo, ya que pueden causar deslumbramientos o aumento de la temperatura ambiente. Además, es necesario colocar algunas luces regulables o instalar interruptores para controlar la iluminación y así reducir la oscuridad y el resplandor.

En cuanto al tipo de lámparas para situar en los puestos de trabajo lo más recomendable es optar por fluorescentes, que emiten menos calor que las incandescentes tradicionales. Las luminarias blancas son ideales para los espacios de trabajo, ya que incrementan la concentración y productividad del colaborador. Lo contrario ocurre con las luces de tono amarillento, que crean ambientes cálidos y por ende relajan a los trabajadores.

La iluminación del techo debe estar ubicada a los costados del puesto de trabajo y en lo posible dirigida oblicuamente. Es decir, la vista dirigida hacia la pantalla de la computadora debe ser paralela a los focos de la luz.

En las salas de reuniones, las luces indirectas son necesarias, sobre todo cuando se requiere apagar la iluminación general para usar un proyector. En muchos casos será necesario que se pueda personalizar la luz a cada momento, por ello que no deben faltar las luces indirectas, que además de crear un ambiente más agradable y natural, permiten optimizar el uso de cada espacio.

Para conseguir una iluminación perfecta hay que comprar lámparas y luminarias de calidad. Si tienes que comprar grandes cantidades para la empresa puedes acudir a Síndel, un almacén de material eléctrico que realmente se esfuerza por contentar a los clientes con los productos y las soluciones que precisan.